Descripción
Una funda de PVC para el cabrestante del remolque, que suele ser la primera pieza que se agarrota tras un invierno a la intemperie. Mantiene el agua lejos del tambor y de la cinta.
La funda es de PVC de 600 g/m², soldada en lugar de cosida, de modo que las costuras aguantan estancas tanto como el propio tejido. Dos aireaciones con malla dejan pasar aire por debajo, y eso es lo que decide si la condensación de un invierno de invernaje acaba en moho o no. Una correa en el espejo de popa la deja tensa, y es esa tensión la que aguanta el viento y el peso de la nieve mojada. El material sigue flexible bajo cero y está protegido frente a los UV para el verano. En uso normal dura unos cinco años.





